Susurros del viento, olvido incierto

Decorados: mar, viento, y barco

Personajes: marino

El viento del Mar del Olvido, a la vez que impulsa los barcos hacia su destino, susurra al oído de los marineros curiosas historias de aventuras que jamás olvidan. Por eso cuando llegan los viajeros a tierra, deleitan a amigos, familiares o desconocidos, con historias en las que a veces ellos mismos se convierten en protagonistas.
Son cuentos que les conceden fama y fortuna, cuentos que brillan y danzan como el fuego hechizando a los más variados públicos. Últimamente los hay convertidos en canciones populares o en grandes éxitos pop-rock que la gente tararea sin cesar.
¿Lo sabrá el viento? ¿Se enfadará o se alegrará? ¿O será sólo un pasatiempo para desahogar su enorme corazón, invisible y sediento de vivir ésas mismas aventuras que cuenta… ? No lo sabemos.

Pero tú ya sabes, cuando te inventes un cuento, puedes decir muy contento: ¡Me lo susurró el viento!

cuento: el don de la metamorfosis

El don de la metamorfósis

Decorados: jardín, castillo o salón de castillo, y bosque

Personajes: princesa, reina y sapo

La princesa Felipa Ludovica, toda ella un jardín de dulzura, heredó de su bisabuela “el don de la metamorfósis” y cada vez que se enfurece se convierte en tigre. Entonces pajes y doncellas corren a esconderse. Pero cuando se siente alegre se convierte en pájaro y  todos salen a buscarla. Lo peor es cuando está triste y aburrida que se convierte en sapo. Si, en sapo! Entonces, va de un rincón a otro comiendo moscas. (¡PUAJ!) Y aunque parezca mentira, se lanza de cabeza a los charcos de barro del reino.
Al cabo de un rato su madre la reina la encuentra, sonrie y la besa. Ella vuelve a ser la princesa de siempre y juntas se ríen de las aventuras que le suceden cada vez que se convierte en tigre, pájaro o sapo.

Su mayor suertecuento:su mayor suerte 1

Personajes: bruja, bufón.
Decorados: jardín, bosque. Opcionales: castillo y salón del castillo.

-“Buujú, bujú” se quejaba lloroso Ambrosio Bufón deambulando por el bosque que rodeaba el palacio de su rey.
¡Lo esperaban esa misma noche en la corte para alegrar la fiesta de la hija predilecta del rey! (por el momento solo tenía una).

Y Ambrosio con el traje roto, un solo zapato y un diente menos daría seguramente más pena que risa a los invitados. Quizás ni le permitirían entrar confundiéndolo con un mendigo, le darían un trozo de pan. Y “A tu casa, calabaza.”
Los perros de caza del malvado Orlando lo habían perseguido mordisqueándolo hasta un precipicio (de unos 70cm) al que optó por lanzarse para salvar la vida. Y se salvó, pero perdió uno de sus dientes.
Así, lloroso y desarrapado lo encontró Nina.
Nina vivía en el bosque hacía varios años. La habían corrido de su piso en una gran ciudad porque, alma caritativa, recogía pájaros heridos, gatos solitarios, gaviotas despistadas y conejos hartos de recibir caricias. La vaca cantora fue la gota que desbordó el vaso y le tocó marcharse. Desde entonces vivía en el bosque, donde entre tantas otras criaturas pasaban desapercibidos.
Su fuerte era ofrecer consuelo y ésa fue la mayor suerte para los dos.

Una historia con más de un final

cuento: su mayor suerte 2

1.–Hola guapo. ¿Me permites echarte una mano?” díjole Nina, con toda naturalidad.

Sin esperar respuesta, rápido, con diligencia y un poquito de magia, (quizás Nina tenía algo de hechicera) le ayudó a curarse las heridas, además le remendó el traje y en cambio de diente le ayudó a ponerse una almendra partida en dos que se veía la mar de bien.
Ya seguro de sí mismo Ambrosio comenzó a hablar hasta por los codos, volvió a ser el hombre-fiesta de siempre y le contó a Nina sus mejores cuentos. La sorprendió con adivinanzas y palíndromos divertidos y… hasta la invitó a la fiesta para que actuaran todos juntos.
A la hora fijada Nina se presentó con todos sus amigos animales, bañados y cepillados, que dirigidos por la vaca cantora hicieron un número fenomenal. Las canciones flotando por los aires invadieron el castillo y el bosque.
A lo lejos resonaban los aplausos pues tuvieron un gran éxito. Y los llegó a escuchar el malvado Orlando, que pensando que se aproximaba un aguacero se fue para su casa y dejó la cacería por ese día, con lo que los animales del bosque también se fueron a descansar tranquilamente. Fue un espectáculo tan famoso que incluso se dice que es el origen de una leyenda que se llama… algo así como: Los Músicos de Bremen.

cuento: su mayor suerte 3

2.Nina le prestó un traje de trovador de su tatarabuelo, que la verdad no era tan distinto al que llevaba Ambrosio, pero él no acababa de estar de acuerdo.
-“Confía en mi, hombre: Una mujer, a mi edad (ya tenía casi 177años) ya sabe de sobra que la moda siempre se repite. Te verás bien”
A pesar de la polilla, el traje que Nina le ofrecía estaba en mejor estado que el traje desgarrado y sucio que llevaba Ambrosio, era de su talla y además era un traje digamos: “especial” que llevaba en él más historias y canciones de las que caben hoy en día en un ipod. Para decirlo claro, quien se vestía con este traje se convertía en mago, ilusionista, contorsionista, cuentero, y titiritero.
Apenas se colocó el sombrero, Ambrosio supo que sería famoso. No sabemos por qué razón se puso “AmbrOUdini” de nombre artístico y comenzó en la fiesta de la princesa su gran carrera artística.
Nina, continuó feliz viviendo en el campo, ayudaba a los animales y con mil triquiñuelas impedía al malvado Orlando salirse con la suya. De vez en cuando veía en la tele a su gran amigo Ambrosio y pensaba en su tatarabuelo el GRAN JOUDINI.

cuento: Recorcholis! Exclamó el rey 1¡RECÓRCHO..lis! Exclamó el rey

Personajes: reina, rey. Decorados: fuente, pueblo. Opcional: bruja y castillo.

La reina Casilda, aprovechando un viaje de su marido el rey Radamés, decidió renovar su armario con un ajuar a la última, última moda. Pronto llegaría el y ella quería estar muy guapa y darle una sorpresa.
Bajó entonces al pueblo el día del mercado y midiéndose un vestido multicolor en la nueva tienda que ha puesto frente a la fuente doña Noctámbula, quedó súbitamente atrapada dentro del espejo.
En el mismo instante, fuera del espejo, tomó su lugar la señora Noctámbula quien era, digamos… un poco bruja. Había prometido reformarse y no hacer más pilatunas, pero no pudo aguantar la tentación.
Noctámbula, que no cabía de la felicidad y estrenando vestido, se encaminó al castillo con planes de poner el reino de cabeza.
-“¡Ay que cambiaré los autobuses por escobas, los hornos de microondas por calderos y la noche por el día! Je, je, jeje, jeje ji, ji jijiji, ji, ji!
Sólo la voz la delataba porque tenía la misma apariencia de la reina. Bueno, quizás un caminar más saltarín y una risita picarona que extrañaba a pajes y doncellas. Pero acostumbrados a no cuestionar a sus majestades, optaban por callar.
Cuando a la semana el rey Radamés regresó, encontró a todos en el pueblo dormidos en pleno día, roncaban en canon, y las calles estaban desiertas.
“¡RECORCHO…lis!” Exclamó el rey.

Con cada final, un cuento nuevo

cuento:

1. El rey Radamés escuchó en medio de tantos ronquidos una voz conocida, alguien cantaba con melancolía dentro de la nueva tienda de ropa. Se asomó y descubrió dentro del espejo, como si fuese un programa de la tele, a Casilda su mujer. Rápidamente cruzó la frontera de cristal y se reunió con ella. Se pusieron felices y en aquel lugar sin tiempo decidieron hacer un poco de turismo. Cuando regresaron ya estaban todos añorándolos cansados de andar por ahí siempre a oscuras. Todo regresó a la normalidad, la moda del caldero se mantuvo y muchos se transportaban ahora en bicicleta, que según pensaban tenía las ventajas de las escobas y de los autobuses.
A Noctámbula no se le veía mucho, solo en la fiesta mayor, porque ella si continuó trabajando de noche y durmiendo de día.

cuento:

2. El rey Radamés no osaba despertar a nadie porque, eran sus amigos además de sus súbditos y no era de buena educación interrumpirles… tan bien que se les veía descansar. Se sentía tan cansado del viaje que pensó que le iba bien una siesta y eso si, era un gran roncador. Así que se unió a los coros de ronquidos hasta que con la llegada de la noche despertó.
En sus sueños había podido ver lo que había pasado y subió al castillo dispuesto a hablar con la vieja Noctámbula para encontrar una solución.
Mientras regresaban a la tienda frente a la fuente, ella le explicó las ventajas saludables del caldero y las mejoras en la calidad del aire sin las emisiones de los autobuses. Una vez en la tienda liberaron a Casilda que ya estaba un poco aburrida y ya no le gustaba el vestido.
Luego de largas asambleas con las gentes del reino, muchas familias optaron por cocer sus verduras en caldero, la red de autobuses funciona ahora con energía solar y Noctámbula después de requete prometer que no volvería a hacerlo encontró trabajo en el turno de noche, tocando las campanas del reloj del pueblo.

3. Y lo mejor fue que justamente aquellas palabras: “¡RECORCHO…lis!” pronunciadas por un rey, eran las palabras mágicas que se necesitaban para que todo volviera a ser como antes.

Cuentos por encargo: Els Pastorets

Decorados: rio, bosque e infierno

Personajes: Lluquet, Rovelló, Ángel y Lucifer

Lluquet y Rovelló luego de negarse a hacer lo que Lucifer les proponía, encuentran un tesoro enterrrado bajo una de las rocas de la ribera del río. Luego de dudar mucho si era lícito o no, caen en la trampa que el mismo Lucifer les ha tendido y se llevan cada uno una moneda de oro para comprarse alguna cosa que creían necesitar…  Y como era de esperarse al infierno van a dar!

Cuentos por encargo: Romeo y Julieta

Decorados:  bosque, balcón,

Personajes:  Romeo, Julieta,

Los comentarios están cerrados.